Duele

Duele

Duele es una producción audiovisual en formato videoclip con cierta vocación estética de cortometraje, basada en la balada folk rock de mismo título y con letra y música de Eduardo Herrero.


Título: Duele
Argumento: El amor y el desamor son los grandes temas de la canción popular, y Duele los aborda desde la perspectiva 
y sentimientos del protagonista, atrapado en la pérdida y el abandono. Entre imágenes y recuerdos, asistimos a su soledad,
casi un cautiverio, en el que se va desgranando su dolor verso a verso. 
Formato: Videoclip 16:9 
Duración: 6’30 m
Dirección: Manuel Lemos
Guión: Eduardo Herrero, Manuel Lemos
Elenco: Xabi López (actor) Elena Pin y Oscar Canosa (figurantes)
Música: En Casa del Herrero.  https://encasadelherrero.bandcamp.com/ 
Producción: Manuel Lemos Fotografía

 

Como nace una buena canción. (Conversaciones entre músico y fotógrafo). 
La primera vez que intercambié impresiones con Eduardo Herrero sobre su canción, algo ya empezaba a germinar en nuestras mentes.                        

ML: ¿ Qué tipo de canción es Duele?
EH: Yo la considero una balada en el sentido más clásico de la palabra, un tema lento de folk rock. Tiene una estructura muy sencilla, basada en la secuencia de acordes que marca la guitarra acústica. Después se van incorporando los demás instrumentos pero en esencia es un tema escrito con y para guitarra acústica.
ML: ¿ Qué es lo que nos cuenta?
EH: El tema central es el desamor, que para mí es el mayor filón posible. Hay muchas más grandes canciones de desamor que de amor. El dolor nos exprime más el cerebro, le damos muchas más vueltas a todo que cuando nos sentimos felices, que nos dejamos llevar para disfrutar del momento. A partir de ahí, Duele cuenta la historia de un triángulo amoroso desde el punto de vista del damnificado principal, del que podríamos considerar la víctima: la que era su chica no solo lo ha dejado, sino que se ha ido con uno de sus mejores amigos. La traición por lo tanto es doble, y e dolor para el protagonista, que todavía la quiere, resulta insoportable. Sé que a simple vista no parece un enfoque muy original, pero creo que la canción funciona desde el momento en que el narrador sigue siendo testigo de la historia de amor de su ex y su viejo camarada, y va desgranando cada cosa que le hace sentirse herido.
ML: ¿En qué quién se inspiró?
EH: Por desgracia, en una historia real. No me tocó sufrirlo a mí, pero hay pocas licencias poéticas en la canción. Ocurrió así. Y la canción surgió de ver cómo la vida de alguien a quien conozco bien se desmoronaba. Por suerte, el tiempo o acaba curando todo...
ML: ¿Cómo fue el proceso creativo?
EH: La historia sucedió hace ya bastantes años. En aquel momento escribí la letra casi de un tirón pero fui incapaz de dar con una melodía que me convenciese. Mi error fue considerarla una canción rabiosa, de dolor y furia. Buscaba un tono muy cañero, en la línea de ciertos temas de Neil Young, por ejemplo. No cuajó, así que la letra se quedó en mi cuaderno, a la espera de otra oportunidad. Hace poco más de un año volví sobre ella y me propuse empezar de cero. Y ahi fue cuando la empecé a ver de otra manera: con un aire más folk, más acústico. Con un sentimiento derrotado, no airado. Cuando la puse en común con la banda, tampoco hubo dudas. Caminó desde el primer momento. A unos les gustaba el tema más que a otros, pero todos la entendimos de la misma manera. Y al final creo que todos disfrutamos tocándola. La guinda la puso el extraordinario aporte de Javier Cedrón con el violín cuando llegó el momento de grabarla. Su solo central, en principio reservado para guitarra eléctrica, me pone los pelos de punta. Le estaré eternamente agradecido a Javier, como al resto de los que colaboraron en el disco.